La parálisis facial produce una pérdida parcial o completa de la movilidad de los músculos de un lado de la cara, y cuando afecta a los párpados puede impedir que el ojo se cierre de forma adecuada, originando lagoftalmos.
Esta alteración expone de manera crónica la superficie ocular al aire, provocando sequedad, irritación, úlceras corneales e incluso riesgo de pérdida visual irreversible.
Restaurar la protección ocular
El tratamiento oculoplástico se centra en restaurar la protección ocular mediante técnicas de reposicionamiento y reconstrucción de los párpados, adaptadas a cada paciente según el grado de afectación.
Más allá de la función
Además de proteger la visión, estas técnicas buscan devolver la simetría facial y una expresión natural a la mirada, mejorando la estética y la confianza del paciente. El objetivo no es únicamente médico, sino también funcional y emocional, ya que permite recuperar la comodidad y la seguridad en la vida diaria.
Retracción palpebral inferior